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domingo, 9 de junio de 2013

LA GLOBALIZACIÓN Y EL IMPACTO EN EL MUNDO EMPRESARIAL

"La globalización es la revolución que el mundo de los negocios esperaba y aunque no se ha explotado como debía ser, y las lagunas de esta aun son muchas, las empresas deben empezar a entrar en este proceso, y entre mas rápido empiecen, más rápido aprenderán a desaprender."


La globalización es un proceso dinámico de creciente libertad e integración mundial de los mercados de trabajo, bienes, servicios, tecnología y capitales. Este proceso no es nuevo, viene desarrollándose paulatinamente y tardará muchos años aún en completarse. La globalización sugiere que en el mundo los factores alejados e insignificantes afectan de manera directa el desarrollo de este planeta.
Hace algunos años pensábamos que el planeta terminaba donde nuestros ojos dejaban de ver. Si nos remontamos a la historia, esta nos diría que han pasado largos siglos de la permanencia humana en este planeta, y que a lo largo de esta permanencia hemos buscado conocer mas, saber mas, descubriendo así el nuevo mundo, los lugares mas inhóspitos de nuestro planeta y hasta llegando a la luna, ahora sabemos que el mundo es redondo, que se orienta en dos ejes y que gira sin descanso con la promesa de seguirlo haciendo, pero con la incertidumbre del momento en el que detendrá su andar.
Hace unos siglos el intercambiar información entre dos personas ubicadas a unos metros era prácticamente imposible, hoy en día, las señales satelitales, la internet y las TIC nos permiten comunicarnos en tiempo real de un lado a otro del planeta con el simple fin de enviarnos un saludo.
La globalización sugiere que para que este concepto se desarrolle de manera afortunada, debemos generar un pensamiento global, olvidarnos de los limites impuestos por las fronteras y la división política de este planeta y generar un pensamiento libre de ataduras que nos permita hacer intercambios con China, México, USA o España, con el único fin de lograr una ventaja competitiva sostenible que permita el desarrollo de nuestra sociedad.
Peter Drucker quien es el padre de la administración moderna, sugiere que la manera mas precisa de comprender la globalización es “desaprender lo aprendido” para generar un nuevo concepto que nos permita ampliar las fronteras, crear rupturas epistemológicas y generar nuevos conceptos.
Pareciera que después de todos los descubrimientos y adelantos que la humanidad ha generado estamos listos para este gran salto, volvernos uno mismo, y sin ánimos de ser pesimista detendré este ejercicio literario para preguntarme ¿en realidad estamos listos?...
Desde que apareció el concepto de globalización en la década de los 90 las opiniones se han polarizado. Algunos pensamos que la globalización podría ser el antídoto que este planeta está esperando, ya que hemos reconocido que ni el capitalismo, ni el socialismo, ni ningún otro régimen económico ha logrado una equidad justa, que nos permita a todos tener las mismas oportunidades de desarrollo y crecimiento. Sin embargo, hay quienes pensamos que no es el antídoto correcto, que sucederá lo mismo de siempre: los países ricos serán mas ricos por que seguirán teniendo mejores condiciones de desarrollo y los pobres serán igual o mas pobres a la sombra y condiciones de los países poderosos. No obstante y a pesar de las diferentes posturas a las que nos podemos enfrentar, es una realidad que la globalización ha comenzado a operar y lo ha hecho de lleno. Para muestra de eso basta que echemos un vistazo a las importaciones y exportaciones de diferentes productos, mismos que viajan desde Asia, Europa o America fortaleciendo las relaciones comerciales. Aunque esto no es nuevo, ha existido a lo largo de la historia. Los egipcios intercambiaban productos, los incas también lo hacían y hasta los mismos vikingos lo hicieron, aunque lo realizaban por el hecho de obtener recursos naturales escasos o nulos en su lugar de origen.
Hoy en día el intercambio de productos parece ser un deporte: la mitad de los transportes, tanto aéreos como marítimos, son destinados al intercambio de productos. La economía también se ha visto afectada por la globalización, las monedas han dejado de ser un valor intrínseco que le permita a una comunidad intercambiar productos, y representan el poder adquisitivo de toda una comunidad, convirtiéndose así en la capacidad de pago que posee una entidad financiera.
Pero qué papel deben jugar las empresas en toda esta historia. Hoy en día las empresas deben de pensar en grande, porque es prácticamente inaudito seguir pensando en ser el mejor de una cuadra o un pueblo. Deben de pensar en ser el mejor del mundo, ya que la globalización ha reorientado los esfuerzos de las empresas a la calidad, esa que Karol Ishikawa nos presentaba en la década de los 80 y que llevó a Toyota a ser la automotriz numero uno del mundo; esa que permitió que Japón tuviera una economía sobresaliente y que ganó la admiración del mundo entero.
La calidad hasta hace unos años no era más que un paso de la auditoría que nos permitía continuar con un diagrama de flujo, donde las decisiones no eran más que un pretexto de los niveles mínimos para continuar con la operación; hoy el mercado exige más, es más critico, más conocedor y no está dispuesto a pagar por un producto de mala calidad.
Las estrategias para entrar a la globalización pueden ser muchas, sin embargo, todas las áreas de una empresa deben reinventarse para entrar en ese proceso, porque la globalización pone a todas las empresas del mundo en la línea de salida y les marca una carrera de 400 metros libres, sin embargo, para poder competir no es necesario ser de un bloque específico, si no tener la capacidad para reinventarse, adaptarse y decidir.
Philip Kloter, considerado el padre del marketing nos habla de un concepto que junto con la calidad podrían ser las dos armas secretas para formar parte de esa carrera y obtener el éxito esperado; sí, el “Customer Relationship Managament” es el secreto que muchas empresas han olvidado. No existe hoy en día una empresa que no trabaje para sus clientes, aunque en ocasiones las empresas lo olvidan y orientan su trabajo exclusivamente a las finanzas, a las relaciones políticas o a la manera más rápida de generar liquidez, lo que les permita ser rentable y tener una posición financiera cómoda.
Pero la globalización no perdonará más esto, se convertirá en un error, porque la globalización se orienta al cliente, olvida los monopolios y oligopolios para abrir los mercados y competir con todo el mundo; no es necesario estar ahí físicamente para competir, solo es necesario pararse en la línea y empezar a correr; tampoco es necesario tener un corporativo en Wall Street, en Dubai o en Londres, porque ahora puede operar a una empresa desde un ordenador portátil en la comodidad del hogar o a través de un GPS en el tránsito de alguna gran metrópoli. La globalización es la revolución que el mundo de los negocios esperaba y aunque no se ha explotado como debía ser, y las lagunas de esta aun son muchas, las empresas deben empezar a entrar en este proceso, y entre mas rápido empiecen, más rápido aprenderán a desaprender. Más rápido generarán esa capacidad de adaptación, de reinvención y de decisión.
He hablado de la actitud de las empresas, pero qué pasará con esos siglos de administración empresarial basada en los activos, los pasivos y las utilidades de toda corporación; de sus participaciones en las bolsas del mundo, de las estrategias financieras y de las grandes carpetas de contabilidad que día a día se actualizan para conocer el ¿cómo?, ¿por qué? Y ¿en que se invierten los activos? ¿Desaparecerán?…
La pregunta parece muy exigente aún para este proceso paulatino de globalización, pero en mi opinión, sí, la administración debe reinventarse también, el proceso administrativo debe dejar de dividirse en planear, organizar, dirigir y controlar, para dar cabida a procesos como reinventar y aprender.

domingo, 7 de octubre de 2012

PROMOTORES DE INNOVACIÓN

Los gobiernos que hoy lideran el crecimiento internacional y disponen de los mejores estándares de desarrollo económico cumplieron, y siguen haciéndolo, importantes roles como promotores de las estrategias de innovación de sus economías.

Este último aspecto abrió el espacio y el consenso respecto de la necesidad de mejores niveles de coordinación de políticas públicas sectoriales, como educación e infraestructura, por ejemplo, tradicionalmente gestionadas y ejecutadas de manera aislada. Los países mas desarrollados han sido exitosos  en asociar los objetivos y prioridades y sus políticas  sectoriales a las estrategias de innovación nacionales. Solo como ejemplo,  los países  nórdicos en los ámbitos  de las políticas sociales  y educación, y Estados Unidos en sus políticas de defensa y seguridad nacional,  operan hoy de manera fluida y eficaz en la articulación de los esfuerzos públicos,  y han actuado, además,  como un motor que empuja la participación y compromiso del sector privado en el logro de los objetivos y metas nacionales.

El protagonismo  del sector público en los países de mayor desarrollo ha sido el telón de fondo de los exitosos desempeños de sus economías. Es difícil imaginar el éxito competitivo de las naciones sin un compromiso fuerte y estable de sus autoridades. Mirar a la distancia los avances tecnológicos y el desarrollo competitivo de las economías líderes es como observar la carrera de un rinoceronte, fuerte y robusto, pero con la agilidad necesaria para avanzar e imponer el ritmo necesario en el medio mundial.

En cuanto a Latioamérica, con algunas diferencias importantes en sus resultados, nuestros países se han concentrado en avanzar en el ámbito de su desarrollo institucional y  el ordenamiento macroeconómico, condiciones necesarias, pero no suficientes para garantizar las bases de un desarrollo competitivo sólido y duradero.

Por ahora, de no mediar cambios radicales en el comportamiento de nuestras empresas y de un compromiso en nuestras políticas públicas, países como el nuestro seguirán apareciéndose a aquellos pajaritos que se alimentan  mientras viajan sobre la espalda de los rinocerontes.

EL PERU SIEMPRE FUE INNOVADOR

CUANDO ARRIBARON LOS ESPAÑOLES EN 1532, EL PERU YA TENIA 40 KMS DE CAMINOS, UNA AGRICULTURA MODERNA CON COMPLEJOS CANALES DE REGADIO Y CON DECENAS DE PLANTAS DOMESTICADAS Y UNA MEDICINA QUE AUN ASOMBRA AL MUNDO. AQUI NADIE NOS ENSEÑO A INNOVAR, SIEMPRE SUPIMOS COMO HACERLO.

Muchas ciudades de EE.UU.  fueron bautizadas como Perú o Lima en el siglo XIX en agradecimiento a una medicina que salvó miles de vidas. Según el exministro de Salud Uriel García, cada verano en estados como Ohio y Tennessee morían muchas personas por causa de la malaria, hasta que llego desde el Perú la corteza del árbol de la quina. Según el patólogo, los antibióticos y la quinina-principo activo que ahora se fabrica de forma sintética-son los medicamentos que más vidas han salvado en el mundo.

Para Hernández, los canales de irrigación demandaron conocimientos de ingeniería, e hidráulica, y, según Rogger Ravines, autor del libro "Tecnología Andina", llegaron a conectar hasta cuencas diferentes, lo que resulta realmente complejo. Además, usaron acueductos subterráneos, galerías filtrantes, etc. Merino y Hernández recuerdan que también desviaron ríos hacia las chacras para aprovechar el limo o o sedimento. asimismo, desarrollarón amunas 8siembra de agua en quechua) para conducir el excedente de ríos y quebradas a zonas de filtración con el fin de que drenara y alimentara después los puquiales u "ojos de agua" de las partes más bajas. eso requieren hacer hoy en Ica para tener más agua. También hicierón chacras hundidas, a 50 o más  centímetros de profundidad, pra aprovechar la humedad del subsuelo. Y para ello debieron conocer de calidad de suelos, de filtración, etc.

En la sierra desarrollaron andenes o terrazas en las laderas para cultivar. En esa construcción se requirió una gran innovación tecnológica, pues cada nivel tiene una compleja estructura, un sistema de riego y de filtración. También usaron los camellones (waru waru), especie de giba en la que se podía cultivar en terrenos pantanosos o de excesiva humedad. entre las herramientas desarrollaron la chaquitaclla, que les permitia trabajar en la tierra. Muchos de esos sietmas aún se usan y otros se han perdido.

domingo, 30 de septiembre de 2012

LOS 5 NIVELES DEL LIDERAZGO

Cuando un grupo de personas se reúne por primera vez, observe lo que ocurre, en cuanto comienzan a interactuar, los líderes del grupo inmediatamente se hacen cargo de la situación. Piensan en función de la dirección que desean ir y en quiénes quieren llevar consigo.

domingo, 23 de septiembre de 2012

EMPRENDEDOR / EMPRESARIO


¿En que se diferencian un emprendedor de un empresario?

Muchas veces se usan de manera indistinta los conceptos emprendedor y empresario, pero hay que tener claro que a pesar de dedicarse a emprender en el mundo de los negocios, existen diferencias tanto de forma como de fondo, que distinguen a los emprendedores de los empresarios.
La primera diferencia que podemos ver entre el emprendedor y el empresario, es que el emprendedor trabaja mucho durante el día, dado que es jefe y empleado a la vez. Este hecho le otorga un mayor valor agregado al trabajo realizado, ya que demuestra que la capacidad del emprendedor puede ser mejor que la de varias empresas. Mientras que el empresario, a diferencia del emprendedor, no trabaja todo el día, ya que delega mucho en otros, ya sea el comité ejecutivo o el CEO, quedando el empresario sólo para las decisiones trascendentales de la compañía o para ser la cara visible de la misma.
La segunda diferencia entre el emprendedor y el empresario, es que el primero no solo descubre los problemas sino que debe ser capaz de enfrentarlos y resolverlos. Mientras que el empresario delega en otros la solución de los problemas, salvo que este sea realmente grave, por lo general no participa en la resolución del mismo.
La tercera diferencia entre el emprendedor y el empresario es el que el emprendedor es de lo que se dedican a solucionar problemas en el corto, mediano y largo plazo, ya que la dinámica del emprendedor esté encuadrada dentro del día a día. Por otro lado, el empresario debiera poder ser capaz de anticiparse a los problemas, dado que tiene mas recursos para tener una proyección a mediano y largo plazo.
La cuarta diferencia entre el emprendedor y el empresario pasa por el lado de que se rodea de gente de confianza, incluso hasta parientes, lo cual hace la relación laboral mucho más flexible que en una gran empresa. El empresario, por el contrario, genera una relación laboral muy distante, ya que muchas veces ni siquiera sabe quienes trabajan con el, dado por el hecho de utilizar outsoursing o subcontratación, hace que el empresario sólo conozca a sus colaboradores más cercanos.
La quinta diferencia entre el emprendedor y el empresario es la relación con los trabajadores. El emprendedor premia de manera personalizada, generando una relación de iguales, dado que comparte esfuerzos con los empleados. Por otro lado, el empresario tiene una vinculación distante y sólo genera vínculos con los directivos.
Un emprendedor que no es empresario
El carácter del emprendedor y sus fortalezas estriban en el hecho que posee una creatividad especial, que disfrutan sacando algo desde cero y que se siente motivado por hacer cosas nuevas. Todo emprendedor sueña con ver sus proyectos arriba, establecidos y dando beneficios, pero no todos los emprendedores se convierten por arte de magia en buenos empresarios una vez el proyecto se ha consolidado. Las habilidades de gestión y las competencias que son necesarias para gestionar adecuadamente un negocio no son obligatoriamente parte del paquete que un emprendedor trae consigo cuando se lanza a crear su propia empresa. O bien se adquieren por el camino, o bien cuando el proyecto esta estable el emprendedor prefiere
abandonarlo, cederlo, venderlo o poner alguien de su confianza para la dirección del mismo.
Un empresario que no es emprendedor
Ocurre lo mismo. Existen muchos buenos empresarios que nunca se lanzarían a montar algo desde cero ellos mismos. Su punto fuerte es su habilidad para conducir el barco, pero no para construirlo
y sacarlo al mar. El empresario antes compraría una empresa, un portal o un negocio bien establecido y lo haría crecer, que pasaría por todo el proceso creativo de montar algo por si mismos.
¿En que punto estas tu?
La mayoría de emprendedores tienen un punto de empresarios y muchos empresarios tienen algo de emprendedores, pero es verdad que si tenemos que definirnos, muchos nos decantamos hacia un extremo u otro. Yo en mi caso tengo mas de emprendedor que de empresario, puesto que mi afán de crear nuevas cosas (aunque se trate simplemente de lanzar un blog nuevo) es mas grande que las ganas de gestionarlo forever, por lo que suelo ir traspasando mis proyectos cuando llevan un tiempo funcionando.




Características del emprendedor o empresario de éxito

A continuación les presentamos una lista de las principales características que se suelen encontrar en los emprendedores o empresarios de éxito.

Y, por tanto, los requisitos que debemos cumplir si es que queremos llegar a ser un buen emprendedor o empresario.

Sin embargo, debemos señalar que para alcanzar el éxito en los negocios no es necesario contar con todas las características que mencionaremos; pero mientras más de ellas poseamos, mayores posibilidades tendremos de lograrlo.

Asimismo, puede que pensemos que no tengamos algunas de estas características, o que algunas de ellas las tengamos poco desarrolladas; pero debemos resaltar que ello no significa que poco a poco podamos ir adquiriéndolas o desarrollándolas.

Veamos a continuación cuáles son dichas características, cualidades o atributos de un emprendedor o empresario de éxito:

Energía y entusiasmo

Un emprendedor empresario de éxito es una persona llena de energía y entusiasmo.

Tiene suficiente energía como para cumplir con todas las diferentes funciones o tareas que conlleva ser un emprendedor o empresario, y tiene suficiente entusiasmo como para realizar dichas funciones o tareas con alegría y pasión.

Para lograr dicha energía y entusiasmo, ama, se divertirse y gusta mucho de lo que hace. Y, además, es consciente de los beneficios o recompensas que conlleva lograr el éxito en un negocio propio; se repite constantemente a sí mismo estos beneficios o recompensas, y los utiliza para motivarse a seguir adelante.

Confianza en sí mismo

Un emprendedor empresario de éxito es una persona con confianza en sí mismo.

Es consciente de sus virtudes y capacidades, las cuales trata de mejorar y sacarles el máximo provecho, pero también es consciente de sus limitaciones y defectos, los cuales trata de corregir y superar.

En cuanto empiezan a surgir los problemas o dificultades, sigue adelante pues confía en sí mismo, confía en que sus virtudes y capacidades les ayudarán a sortear y hacer frente a estos problemas o dificultades.

Perseverancia

Un emprendedor empresario de éxito tiene la suficiente tenacidad, determinación y perseverancia para hacer frente a los obstáculos, percances, imprevistos, dificultades o caídas que pueda tener en su camino.

Sabe que en el camino de un emprendedor empresario siempre surgirán estos inconvenientes, y cada vez que ello sucede, es persistente y sigue adelante.

Sabe, por ejemplo, que las caídas son parte del camino hacia el éxito, y por ello, ante una caída, no se detiene, y más bien, la utiliza como impulso y motivación para seguir adelante.

Y, en cuanto a los errores, sabe que por más preparado que esté, no es perfecto y siempre los cometerá, pero sabe que precisamente de ellos es cuando uno más aprende, por lo que cada error que comete, lo valora y aprende de él para ser cada vez mejor.

Paciencia

Un emprendedor empresario de éxito sabe que éxito no llega de la noche a la mañana, que para alcanzarlo se necesita de tiempo, trabajo y dedicación.

Sabe que el camino hacia el éxito es largo y lleno de dificultades, por lo que tiene la suficiente paciencia para buscarlo.

Para lograr paciencia, confía en sí mismo y en su capacidad. Sabe que por más esquivo que parezca, o por más que demore más de lo previsto, el éxito tarde o temprano será suyo.

Capacidad para adaptarse a los cambios

Un emprendedor empresario de éxito está siempre atento a todo lo que suceda en el mercado.

Está consciente en todo momento de los cambios que puedan suceder y trata siempre de preverlos, por ejemplo, está atento a las nuevas preferencias o gustos de los consumidores, a las nuevas tendencias, a las nuevas modas, a los nuevos competidores, a sus nuevas estrategias, etc.

Y, a la vez, tiene la capacidad para adaptarse rápidamente a estos cambios, es decir, tiene la suficiente flexibilidad como para guiar su negocio o empresa de tal modo que pueda aprovechar estos cambios, o hacerles frente oportunamente.

Por ejemplo, tiene suficiente flexibilidad para dejar de lado sus antiguos producto y diseñar otros que satisfagan las nuevas preferencias o gustos, tiene flexibilidad para dejar de lado antiguas estrategias de marketing y diseñar nuevas que permitan hacer frente a las de sus nuevos competidores, tiene suficiente flexibilidad para aceptar que cuanta con tecnología obsoleta, y que necesita adquirir nueva que le permita estar acorde con el momento actual.

Tolerancia al riesgo

Un emprendedor empresario de éxito busca minimizar los riesgos en sus emprendimientos o negocios.

Para ello, se informa, se capacita, se prepara, planifica, prevee posibles percances, diseña estrategias de emergencia, etc.

Sin embargo, es conciente de que por más planificación o preparación que realice, siempre existirá el riesgo de que las cosas no resulten como lo esperado, de que surjan imprevistos, percances, dificultades o problemas.

Un emprendedor empresario de éxito es conciente de ello, y por eso se prepara mentalmente, sabe que el riesgo es parte de la vida de un emprendedor empresario, y los enfrenta y asume la total responsabilidad por lo podría pasar.

Creatividad e innovación

Un emprendedor empresario de éxito es una persona creativa e innovadora.

Sabe que en el contexto actual, debido a la alta competencia y las exigencias de los consumidores, la clave del éxito empresarial, está en ser creativo e innovador constantemente.

Sabe que el ciclo de vida de un producto es cada vez más corto, y por ello, está constantemente siendo creativo e innovando, ya sea creando nuevos productos o servicios, o rediseñando o mejorando los que ya ofrece.

Visión de negocios

Un emprendedor empresario de éxito tiene la habilidad para identificar oportunidades de negocio donde otros no las ven.

Para ello, está constantemente analizando el mercado, analizando los nuevos gustos, las nuevas modas, estudiando tendencias, etc.; sabe igualmente, proyectarse en el futuro y prever los cambios que se avecinan.

Asimismo, está permanentemente en búsqueda, y atento al surgimiento de nuevas oportunidades de negocio.

Y, en cuanto detecta una atractiva, la estudia y analiza, y si descubre que es una buena oportunidad, no pierde el tiempo y consigue rápidamente todos los recursos necesarios que le permitan capitalizar dicha oportunidad.

Capacidad para rodearse con las personas indicadas

Un emprendedor empresario de éxito sabe identificar a las personas que les puedan ayudar a alcanzar el éxito en sus emprendimientos o negocios.

No busca personas que sepan menos que él, sino que busca personas mejor capacitadas que él en determinados aspectos, sabe que solo así puede crear un buen equipo que se complemente bien.

Sabe identificar este tipo de personas no sólo por su apariencia, sino también, por sus palabras, por sus gestos o su modo de expresarse.

Y luego, una vez identificada estas personas, las contrata o se asocia con ellas, y luego, al trabajar con ellas, sabe liderarlas.

Liderazgo

El emprendedor empresario de éxito ejerce la calidad de líder.

Tiene la habilidad y capacidad para influir, inducir, animar y motivar a sus trabajadores, para que estos lo sigan con entusiasmo, por voluntad propia y sin poner condiciones.

Su carisma e inspiración hace que sus trabajadores o personas que lo rodean se identifiquen, no sólo con él, sino también, con sus ideas, proyectos, emprendimientos y negocios que decide realizar.

Capacidad para planificar

Un emprendedor empresario de éxito es consciente de la importancia de la planificación.

Sabe que al planificar objetivos, recursos y estrategias, tendrá mayores posibilidades de alcanzar el éxito, pues logrará un manejo más eficiente de su negocio, además de que minimizará el riesgo.

Por lo que antes de cada emprendimiento o negocio que decide emprender, investiga bien, se informa, analiza, y planifica todas las acciones, objetivos, recursos y estrategias que realizará.

Capacidad de decisión

Un emprendedor empresario de éxito cuenta con el conocimiento, experiencia, capacidad y sentido común necesario para tomar buenas decisiones.

Sabe que en el mundo de los negocios, cada decisión es importante y, por tanto, antes de tomarlas, se toma su tiempo, las medita y analizar bien.

Pero también sabe que en ocasiones debe tomar decisiones rápidamente. Sabe identificar estos momentos, y toma rápidas decisiones, confiando en su instinto de empresario, sin remordimientos y asumiendo su responsabilidad.

Capacitación constante

Un emprendedor empresario de éxito sabe que el aprendizaje nunca termina, sabe que siempre habrá algo nuevo para saber y aprender.

Por ello, a pesar de lo que mucho que sepa o sea capaz, siempre busca la manera de seguir aprendiendo o capacitándose, ya sea por cuenta propia o asistiendo a cursos o seminarios.

Pero no sólo busca seguir capacitándose para de ese modo ser más competente, sino también, para estar a la par con los nuevos avances, las nuevas tecnologías y las nuevas técnicas o herramientas empresariales.

Sabe que el cambio es vertiginoso, y procura siempre estar al día con los nuevos cambios o avances, y, de ese modo, poder usarlos a su favor o poder hacerles frente oportunamente.



LAS PREGUNTAS QUE TODO EMPRENDEDOR HA DE RESPONDER


ACLAREMOS LAS METAS:¿a donde queremos ir?
Antes de que puedan establecer metas para una empresa, los emprendedores deberán ser explícitos respecto a sus metas personales; y deberán preguntarse periódicamente si esas metas han cambiado. Muchos pensamos en poner un negocio para conseguir independencia y controlar su destino, pero esas metas son muy vagas. Si nos ponemos a pensar en esto, casi todos podemos identificar metas que son más especificas. Por ejemplo, buscar una oportunidad de experimentar con nuevas tecnologías, o una forma de diva flexible, o la inmortalidad de crear una institución que personalice sus valores. Financieramente algunos buscamos beneficios rápidos, quizás generar un cash flow satisfactorio. Algunos emprendedores deseosos de constituir empresas sostenibles no asignan una gran prioridad a los rendimientos económicos personales.
Sólo cuando puedas decir lo que deseas personalmente de tus empresas, tiene sentido que te plantees las tres preguntas siguientes:
¿Que clase de empresa necesito formar?
¿Que riesgos y sacrificios exige tal empresa?
¿Puedo aceptar esos riesgos y sacrificios?

DETERMINAR LA ESTRATEGIA: ¿cómo llegaré a la meta?
Muchos emprendedores ponen en marcha sus empresas para aprovechar oportunidades a corto plazo, sin pensar en la estrategia a largo plazo. Sin embargo, los emprendedores que alcanzan el éxito hacen pronto la transición de una orientación táctica a una estratégica, a fin de poder empezar a crear capacidades y recursos cruciales.
Formular una estrategia acertada es más básico para una empresa joven que resolver los problemas de captación de personal, diseñar sistemas de control, establecer relaciones de dependencia o definir el papel del fundador.
Las empresas de riesgo basadas en una buena estrategia pueden sobrevivir a la confusión y al liderazgo deficiente, pero los sistemas de control y las estructuras societarias más depurados no pueden compensar los efectos de una mala estrategia. Los emprendedores deben someter periódicamente sus estrategias a las cuatro pruebas siguientes:
¿Está bien definida la estrategia?
La estrategia de una empresa no pasará ninguna de las otras pruebas si no ofrece una clara orientación a la empresa. Incluso los emprendedores que operan en solitario se pueden beneficiar de una estrategia definida. Por ejemplo, los agentes que se especializan en determinados sectores o tipos de transacciones suelen tener mejor acceso que los generalistas a operaciones potenciales. De manera similar, los consultores independientes pueden cargar honorarios superiores si tienen fama de expertos en una materia particular.
Un emprendedor que desea crear una empresa sustentable debe formular una estrategia más decidida y explicita. La estrategia debe integrar las aspiraciones del emprendedor con las políticas especificas a largo plazo respecto a las necesidades que satisfará la empresa, su ámbito geográfico  sus capacidades tecnológicas y otras consideraciones estratégicas.

¿Puede generar la estrategia suficientes beneficios y crecimientos?
¿Es sustentable la estrategia?
¿Son mis metas para el crecimiento demasiado conservadoras o demasiado agresivas?

MATERIALIZACIÓN DE LA ESTRATEGIA: ¿lo puedo hacer?
Unas grandes ideas no garantizan una gran actuación. Muchas empresas jóvenes fracasan porque emprendedor no puede materializar la estrategia; por ejemplo, la empresa puede quedarse sin tesorería o el emprendedor puede ser incapaz de generar ventas o servir los pedidos. Los emprendedores deben examinar tres áreas (recursos , capacidades de organización y sus papeles personales) para evaluar su capacidad para llevar a cabo sus estrategias.
¿Tengo los recursos y las relaciones adecuados?
¿Cual es el grado de fortaleza de la organización?
¿Puedo desempeñar mi papel?