martes, 1 de enero de 2013

COMO EJECUTAR UN PROYECTO EN LA EMPRESA

1. SELECCIONAR LA MEJOR OPCIÓN

Antes de tomar la decisión de implementar un proyecto, debe asegurarse de que este sea necesario para la empresa.  Lo más recomendable es elaborar un documento que incluya un análisis de costo y beneficio. Esto consiste en hacer un análisis de la inversión que se desea realizar versus la rentabilidad que generará el producto implementado.

Una vez que se cuenta con la justificación, se debe definir los objetivos y los criterios de éxito relacionados: en cuánto tiempo se desea terminar el proyecto y cuál es su presupuesto. Esta primera etapa concluye con la designación del responsable o director del proyecto y la identificación de los interesados, es decir, aquellas personas que serán afectadas por el proyecto (usuarios, clientes, equipo de trabajo y proveedores). El responsable elegido debe contar con habilidades directivas para que pueda mantener siempre informado a los interesados y ejecutar el proceso adecuadamente.

2. PLANIFICAR EL PROYECTO

Dividir el proyecto en partes más pequeñas y manejables es un inicio importante. Se puede empezar estableciendo las fases de trabajo. Cada fase debe ser planificada teniendo en cuenta cuatro documentos importantes: 
1) La definición  de las etapas (productos entregables) del proyecto
2) La estimación de los recursos, tiempos y costos especificados en un cronograma y un presupuesto
3) El análisis del riesgo detallado en un registro de riesgos, y
4) Las métricas de calidad especificadas en un plan de gestión de calidad.

El registro de riesgos incluye las oportunidades y amenazas que se presentan durante el proyecto, y debe ser actualizado permanentemente por el director. Por otro lado, las métricas de calidad son los indicadores de desempeño del proyecto y del producto (índices de desempeño de costos y tiempos, y el número de partes del proyecto defectuosos en relación con el número de partes producidos).

Estos documentos deben ser integrados en un plan de proyecto, el cual se convertirá en la guía a seguir.

3. EJECUTAR Y CONTROLAR

Implementar el proyecto siguiendo el plan elaborado en la etapa previa. Se generarán ciertos resultados que  deberán ser comparados con el plan  de dirección  para verificar si  se están logrando los objetivos de costo, tiempo y alcance.

El éxito se mide por el cumplimiento de los objetivos. Durante este análisis comparativo se debe definir si se requieren tomar algunas acciones preventivas o correctivas. Por ejemplo, si se tenía comprometido acabar una fase al segundo mes y el trabajo recién es entregado al tercero, se tiene que identificar la causa de la demora y tomar las acciones correctivas necesarias para tratar de recuperar ese mes de retraso. Un factor crítico de éxito en esta etapa es verificar si durante el proyecto los interesados de los avances y cambios realizados en toda la ejecución del trabajo.

4. CERRA EL PROYECTO

Una vez que se cumplieron los productos entregables del plan, se debe cerrar el proyecto teniendo en cuenta dos factores: la transferencia del producto o el servicio final al área de operaciones y  mantenimiento, que de ahora en adelante se encargará del producto o servicio, y el archivo de la documentación del proyecto, incluidas las lecciones aprendidas. Esta documentación será valiosa para futuros trabajos. Trate de que estos datos sean almacenados en un sistema de información que permita que en años posteriores pueda revisarse fácilmente.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Historia de Anypsa


Sin más capital que el olfato y la tenacidad, edificó junto a sus hermanos una de las principales compañías del país. Nemecio Torvisco, la imagen del nuevo perfil del empresario peruano. La confirmación que se pueden hacer fortunas sin tener que cruzar la frontera.

Era mediados de la década de 1980 cuando Nemecio Torvisco empezó a vender golosinas en la puerta del cine Riva Agüero en El Agustino. Desafiando el peligro que encierra la noche, esperó a que saliese el último asistente de la última función nocturna para venderle algo. Su perseverancia para los negocios ya se manifestaba, y moldeó su personalidad. Perdió a su padre cuando apenas tenía dos años.

Muy niño aún, tuvo que trabajar duro en el campo con sus hermanos y su madre para llevar todos los días algo a la mesa de su hogar.

No importaba si la lluvia era fuerte, si el frío era intenso, había que cultivar la tierra. En su natal Abancay, antes que el gallo cantara, su abuelo lo despertaba a las cuatro de la mañana junto a sus hermanos para darles ánimo, decirles que tenían que luchar en la vida y a pesar de que su padre no estaba con ellos, se hubiera sentido orgulloso de verlos triunfar algún día. Desde pequeños, los hermanos Torvisco hicieron la promesa de mantenerse unidos. Años más tarde, migraron a la capital a estudiar y trabajar. Así llegaron al populoso distrito de El Agustino. En el colegio no les agradaba el recreo porque todos los niños salían a comprar caramelos, galletas, y ellos no tenían la propina de papá o mamá para hacer lo mismo. Nemecio recuerda especialmente un bizcocho con pasas, cuyo olor se dejaba sentir a la distancia, y no podía comprarlo; por eso, prefería quedarse en el salón de clases.

A los catorce años empezó a trabajar en una carpintería y a ahorrar lo que ganaba. Uno de sus hermanos laboraba en una pequeña fábrica de pinturas y de pronto quedó sin empleo. Poco después, se inició en la venta de pinturas. Nemecio se unió a él en la tarea. En una bicicleta repartía pintura a clientes de diferentes distritos, y llegó incluso a Villa El Salvador, que distaba bastante de su barrio. Usaba una mochila en la que colocaba el pago de sus ventas: fajos y fajos de billetes. Era la época de la hiperinflación.

Cierta noche, en una reunión familiar, estaban los hermanos reunidos tal como lo habían prometido de niños, cuando uno de ellos le preguntó si tenía algún dinero ahorrado. “Sí, ¿para qué?”, preguntó Nemecio. “Para comprar un motor eléctrico, vamos a poner una fábrica de pinturas”, fue la respuesta del hermano.

Alejandro, Nemecio y Prudencio –los hermanos Torvisco– decidieron aquella noche entrar en el mundo de los negocios. Al día siguiente fueron a la calle Pachitea en el centro de Lima a comprar el motor eléctrico, y luego al jirón de La Unión a que les hicieran el logo de su empresa. Así nació Anypsa, denominación formada por las iniciales de sus nombres. El primer local que alquilaron, de cien metros cuadrados, resultó una pésima inversión, fueron estafados, pues quien les alquiló el local no era el verdadero dueño. Se recuperaron y continuaron con el proyecto. El 11 de setiembre de 1991 a las 11 de la noche comenzaron a elaborar las pinturas. Su local no contaba con techo y caía una persistente garúa.

“Tuve que cortar un par de bolsas de plástico y coserlas para utilizarlas como techo, de manera que la lluvia no afectara la preparación de las pinturas. Con mi hermano sostuvimos el plástico por ambos extremos durante varias horas esa noche”, recuerda vívidamente Nemecio.

Las ventas iniciaron y la respuesta fue positiva. Estaban creciendo. Era tiempo ya de tener una oficina. Nemecio compró cuatro esteras de las más económicas y utilizó dos baldes usados de pintura y los colocó boca abajo como escritorio, mientras que un balde pequeño sería la silla gerencial. Una antigua máquina de escribir, donada por un padrino de los hermanos, serviría para llenar las facturas.

Sus primeros intentos fueron fallidos, no tenía mucho conocimiento de cómo calcular los impuestos, y en el intento malogró varias facturas hasta que obtuvo una perfectamente mecanografiada y bien calculada. Luego, aquel local ubicado en Santa Anita no fue lo bastante amplio para sus expectativas, por lo que se mudaron a otro de 500 metros cuadrados en Naranjal. “Lo logramos”, decían los hermanos Torvisco cuando compraron el terreno financiado por el banco. Era tan grande que tenían espacio para jugar un partido de fulbito. Pero también quedó pequeño.

Sus operaciones y ventas crecieron con el transcurso de los años, y ahora tienen una moderna planta de pinturas de 45 mil metros cuadrados, en la que operan 280 trabajadores, que en su mayoría proviene de Abancay. También cuentan con una flota propia de 34 camiones de reparto. Su trabajo y sus planes no cesan. “Queremos aumentar nuestra capacidad de producción y exportar a Ecuador, Bolivia y Chile”, comenta Nemecio, mientras caminamos entre los miles y miles de baldes de pintura de todo tipo y precio, depositados en gigantescos almacenes que semejan hangares de aviones. Pintura industrial, para el hogar, para autos, para todos los gustos y colores.

En Navidad realizan chocolatadas en su pueblo natal, a donde llevan unos cinco mil panetones. Ello los obligó a crear su propia panadería que produce los panetones Torvisco. También tienen una cervecería que ya da que hablar: Anpay, pequeña aún, pero que dispone de un terreno y equipos para ampliar su producción a 45 mil cajas diarias para el verano de 2007. Ahora, desde la comodidad de su oficina, ubicada en el piso cinco de su propio edificio, donde está el área administrativa, con una computadora personal con pantalla de plasma y un confortable sillón gerencial, nos narra sus inicios con la transparencia y la humildad que no ha perdido con el tiempo.

domingo, 30 de diciembre de 2012

EL FIN DEL EMPRENDEDOR

"HOY SE NECESITAN EMPRESARIOS QUE ASUMAN ORGANIZARSE Y CREER. NO ES SUFICIENTE EL EMPUJE INICIAL"

¿QUE ES LA MARCA TOTAL?

En Marketing existe un concepto que se denomina la marca total o la marca absoluta, y se refiere que una marca concentre en su denominación o representación todo el concepto del producto o servicio al que identifica y que, de hecho, es imposible imaginar una mejor marca para esa categoría de productos o servicios. Purina dentro, dentro de su estrategia para fidelización de los clientes de su linea de alimentos para mascotas, tuvo la gran idea de lanzar hace varios años el boletín que motiva nuestra reflexión de hoy. Apliquemos la pregunta de corte para saber si estamos frente a una marca absoluta: ¿Qué mejor marca que "El Perriodico" puede haber para un boletín sobre crianza de perros? Un buen trabajo que nos enseña al hacer marketing.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Habilidades emprendedoras

Las habilidades emprendedoras han sido investigadas en personas exitosas que se desempeñan en diferentes tareas, dando como resultado una lista de características personales que han sido organizadas en 3 grupos:
* Las que permiten alcanzar los logros
* Las que están orientadas a la capacidad de planificación
* Las que están orientadas al poder

Analicemos cada una de ellas.

Habilidades emprendedoras que permiten alcanzar logros:

1. Búsqueda constante de nuevas oportunidades

Generalmente las personas emprendedoras aprovechan las oportunidades para satisfacer una necesidad, para resolver un problema o para emprender algo nuevo.
En la vida cotidiana aprovechamos las oportunidades cuando, por ejemplo:
*  Gestionamos una beca para un curso gratuito
*  Concursamos para ganar un viaje de fin de semana
* Compramos artículos en oferta que necesitamos
* Viajamos aprovechando los días feriados
* Postulamos a un puesto de trabajo anunciado en el diario
* Invertimos dinero en un negocio, al identificar un problema o una necesidad no satisfecha

2. Compromiso con las actividades que realizas

Un emprendedor es una persona comprometida que cumple con sus obligaciones, generalmente, haciendo un poco más de lo esperado.
El emprendedor organiza su tiempo, pero es capaz de sacrificar los momentos de recreación para cumplir con lo comprometido.
El emprendedor vive, piensa y sueña con salir adelante en sus estudios, su trabajo, su negocio o en todo aquello en que empeña su palabra con otros o con él mismo.

3. Persistencia y capacidad para enfrentar problemas

Es no dejarse vencer por los obstáculos o las derrotas. Es volver a intentarlo para alcanzar los objetivos
fijados.
Ser persistente es saber exactamente a dónde quieres llegar. Y para conseguir los objetivos y metas el emprendedor se compromete directamente en todas las acciones necesarias.
La persistencia es distinta a la obstinación. La persistencia es un comportamiento donde se combinan adecuadamente la constancia, la paciencia y la capacidad de adaptarse a las circunstancias.

4. Exigir eficiencia y calidad

Es intentar hacer las cosas mejor, más rápido y más barato. La eficiencia y la calidad son dos pilares fundamentales en el éxito de los emprendedores.
Esta característica la desarrollamos en la vida cotidiana cuando:
* Eliges el camino más rápido para llegar a tu centro de estudios o lugar de trabajo
* Cuando eliges productos con similares características al mejor precio
* Cuando revisas tu examen o trabajo antes de entregarlo

5. Evaluar riesgos

La vida cotidiana está llena de decisiones que suponen algún tipo de evaluación de riesgos. Muchos de
éstos los asumimos sin darnos cuenta: cuando cruzas la calle, cuando tomas un microbús o cuando eliges la institución en la que estudiarás.
Hay un dicho popular que dice “el que no arriesga no gana” y se asocia a la conducta de los emprendedores como “amantes del riesgo”, proyectando muchas veces una falsa imagen que se aleja de la realidad. El emprendedor sabe hasta dónde arriesgar. Él no invierte todo su dinero en un juego de casino pensando que se hará millonario.
El emprendedor exitoso para arriesgar analiza las diferentes opciones y busca un equilibrio entre los posibles beneficios y los costos que significa alcanzar el objetivo. Opta por una decisión de riesgo moderado.

Habilidades emprendedoras que están orientadas a la capacidad de planificación

6. Planificación sistemática

Para un emprendedor, planificar significa estudiar anticipadamente sus objetivos y acciones; no deja que las cosas sucedan al azar o por corazonadas, sino que tiene en cuenta el conjunto de objetivos que desea alcanzar, y define de manera realista las metas así como los plazos para conseguirlas.
Para que la planificación sea efectiva, el emprendedor hace seguimiento y control de los puntos clave que permitirán ajustar o reafirmar la estrategia hacia la meta.

7. Búsqueda de información

Los emprendedores buscan continuamente, a través de diferentes medios, información relevante que les permita lograr sus objetivos y metas.
Los emprendedores saben que la información es necesaria e importante para poder escoger, decidir, dirigir e innovar, tanto en los negocios como en sus trayectorias personales.
Con el avance de la tecnología actual, los jóvenes tienen mayor oportunidad de acceder a la información.
Un claro ejemplo es su acceso por internet; donde la encontrarás clasificada, por medio de grupos de interés, entre otros recursos.
Para que la información sea realmente útil es importante saber cómo obtenerla, filtrarla y usarla adecuadamente .

8. Fijación de metas

La meta debe tener un significado personal que conlleve hacia un reto que permita ser la inspiración para lograr el éxito. La meta sólo podrá conseguirse si es clara y precisa.
Fijarse metas no significa tener un comportamiento soñador, sino ser realista y tener una visión de largo plazo, pero con la facilidad para determinar objetivos de corto plazo.
Para ser exitoso se requiere del impulso que proviene de establecer metas y objetivos, obteniendo placer por alcanzarlos.

Habilidades emprendedoras ligadas al poder o la necesidad de influir en otros

9. Capacidad para persuadir y generar redes de apoyo

La persuasión es parte de la vida diaria. No hay conversación, discusión, declaración u opinión en la que no haya un esfuerzo por convencer. Los emprendedores están conscientes de ello. Saben que no todos piensan de la misma manera, y que deben sustentar sus posiciones de forma segura y objetiva intentando
persuadir a otras personas. Los emprendedores tienen capacidad para hacer prevalecer sus puntos de vista a pesar de los resultados adversos.
Otra característica importante que las personas emprendedoras de éxito desarrollan es el de mantener
una red de contactos que les permita establecer lazos de intercambio y solidaridad, para llevar adelante sus objetivos personales, profesionales y empresariales. Estas redes se generan desde las relaciones familiares, con los amigos, vecinos y conocidos.

10. Autoconfianza
Si confiamos en nosotros mismos, nos sentiremos capaces y seguros. La autoconfianza nos impulsa a dar el primer paso, a seguir adelante hasta lograr nuestros objetivos.
Toda persona necesita seguridad y confianza para realizar lo que se propone: cumplir con una tarea, dar lo mejor de sí a través de lo que somos capaces y hemos aprendido a hacer.
Los logros alcanzados alimentan la autoconfianza, porque son una clara demostración que sí somos capaces de llegar a nuestras metas.

lunes, 10 de diciembre de 2012

EL OPERADOR LOGISTICO

EL OPERADOR LOGISTICO
Un operador logístico es la persona que coordina todas las actividades de dirección del flujo de los materiales y productos que necesite una empresa, desde la fuente de suministro de los materiales hasta su utilización por el consumidor final. Las funciones de un operador logístico son las siguientes:

Procesamiento de pedidos: Actividades relativas a la recogida, comproba-ción y transmisión de órdenes de compra.
Manejo de materiales: Determina que medios materiales y procedimientos se han de utilizar para mover los productos dentro de los almacenes y en-tre estos y los locales de venta.
Embalaje: Decidir que sistemas y formas de protección va a utilizar para sus productos.
Transporte de los productos: Decidir medios de transporte a utilizar y ela-boración de los planes de ruta.
Almacenamiento: Encargado de seleccionar el emplazamiento, la dimen-sión y las características de los almacenes.
Control de inventarios: Determinación de la cantidad de productos que se deben tener disponibles para entregar a un posible comprador. También ha de establecer la periocididad de los pedidos.
Servicio al cliente: Determina donde van a estar los puntos de servicio y que medios materiales y que personas hay que tener en cada punto para atender correctamente al cliente.

Todas estas funciones son la que desarrolla un operador logístico, también ha de conseguir realizarlas con el mínimo coste posible y teniendo en cuenta todas las funciones.

Muchas industrias mantienen vigente aún el enfoque tradicional del manejo de la distribución física, a riesgo propio, incluso de distraer los recursos administra-tivos y de capital de lo que es su razón de ser: producir y vender. La decisión, tomada por los directivos de entidades productoras, de contratar una empresa que se encargue de todas o algunas de estas funciones, en general está influi-da por la presión que ejercen sobre ellos las siguientes características:
Dificultad en la proyección de las ventas, por tanto exceso de inventarios y capital inmovilizado.
El difícil control de la rotación de los stocks. 
Gastos de vigilancia y prevención de robos, desperdicios y devoluciones.
Uso y optimización de los recursos productivos (personal, espacio y equipo) para el almacenamiento. 
El alto costo de los seguros.
El gasto en los clientes mayoristas, distribuidores y supermercados.
Mantenimiento de estructuras operativas con grandes costos fijos, aún en épocas de poco movimiento.
Alto costo por mantener con el cliente el nivel de servicio que él exige como condición para mantener la promoción en el mercado de los productos que se le ofrecen. Por ejemplo: visitas, tiempos cortos de entrega, atención a reclamos, etc. 
SERVICIOS QUE PRESTA UN OPERADOR LOGISTICO

Funciones principales que puede desarrollar un operador logístico en una cadena de suministro:

Servicios de almacenaje.
Servicios de mayor valor añadido, con menores niveles de stock.
Diferentes sistemas de gestión: distribución, suministro JIT, repuestos,...
Mayor complejidad de la gestión: control de lotes o números de serie, suministros secuen-ciados, picking intensivo con creciente número de referencias,...
Integración de tareas especiales: manipulaciones, prefabricados, cutinizaciones, repara-ciones,...
Integración del sistema con ERPS.
Suministro de información.
Recepción, fraccionamiento, clasificación, ubicación, pesaje, preparación de pedidos, ex-pedición (carga).
Servicios de transporte.
Servicios con mejores plazos de entrega y más rápido y fácil acceso a la información.
Mayor especialización y variedad de los servicios de transporte.
Mayor adecuación de los plazos de servicio a los requerimientos de entrega.
Larga distancia y distribución capilar. Carga completa, grupales.
Más exactitud de la información del transporte.
Integración de los sistemas mediante el intercambio de información.
Accesibilidad en tiempo real.
Materialización y seguimiento de políticas de transporte.
Servicios complementarios.
1.                   Etiquetaje.
2.                 Embalaje.
3.                   Merchandising.
4.                   Facturación.
5.                   Cobros.
6.                   Montaje.
Actividades de gestión.
1.             Organización de rutas.
2.            Gestiones aduaneras (internacional).
3.              Controles de cantidad y calidad de productos.
4.              Gestión de stocks.
5.             Gestión de caducidades de productos.
Tratamiento de información.
1.             Documentación generada por remitentes.
2.             Documentación generada por destinatarios.
3.            Información utilizada por el operador logístico.
4.             Sistemas de transmisión de información (soporte papel y soporte informático).
Consultoría logística.
1.              Alianzas estratégicas para la mejora continúa de los flujos de materiales.
2.              Know-how específico: mercado de servicios de transporte, mercado inmobiliario, equipa-mientos legislación,...
3.            Disposición de tecnología logística: aplicaciones informáticas, infraestructura de comuni-caciones, radiofrecuencia, elementos automáticos.

SUBCONTRATAR O NO SUBCONTRATAR

La subcontratación como herramienta logística:


En este artículo se presenta la subcontratación de servicios logísticos como una herramienta que permite optimizar la gestión logística de aquellas empresas en las que realmente resulta posible y necesario. Veremos cómo realmente la subcontratación es una herramienta que sirve para unos objetivos concretos y cuya utilidad se encuadra en unos entornos determinados.

La logística engloba funciones tan diversas como el transporte, el almacenaje, la preparación de semielaborados, los controles de calidad previos, la prepara-ción de pedidos, la gestión de stocks, el diseño de rutas, el tratamiento y ges-tión de información.La gestión logística puede abordarse de forma interna o ex-terna, es decir subcontratada, accediendo a los servicios logísticos suministra-dos por empresas especializadas.

En todo caso, es importante considerar la subcontratación de operaciones o ac-tividades logísticas como una herramienta de gestión. Esto significa que, como tal herramienta:

·              Sirve para alcanzar unos objetivos concretos en el seno de una empresa.
·               Su máxima utilidad se manifiesta en un determinado entorno interno (de empresa) y ex-terno (de mercado, de operador logístico).
·                Sus objetivos, si el entorno es favorable, se logran mediante una correcta implantación y desarrollo, es decir, con sus particulares instrucciones de uso para asegurar el éxito.
Teniendo en cuenta todo lo dicho, se concluye, por una parte, que la subcontra-tación de servicios logísticos no resulta ni necesaria ni posible en todas las em-presas y, por otra parte, que el éxito o el fracaso de un proceso de subcontra-tación no puede extrapolarse a cualquier condición o circunstancia ya que son sólo atribuibles a un entorno, es decir, a una situación empresarial y a una de-terminada relación de subcontratación.Los principales objetivos perseguidos por las empresas a través de la subcontratación logística son los siguientes:

·                     Mayor flexibilidad ante las fluctuaciones del mercado y la demanda.
·                     Mejor conocimiento y claridad de los costes logísticos.
·                     Disminución del riesgo inversor.
·                    Incremento de la productividad y de los niveles de servicio.
·                     Acceso a equipos y servicios de alto nivel..
·                     Menor coste a igualdad de nivel de servicio.

La consecución de los objetivos o, en otras palabras, el éxito de una subcontratación, depende del entorno interno y externo de cada empresa en particular. 

Recogemos a continuación las condiciones que dan lugar a entornos óptimos a efectos de subcontratación.

A nivel interno o de empresa, el entorno óptimo es el caracterizado por los siguientes aspectos:
·       Empresa con actividades y operaciones logísticas susceptibles de ser subcontratadas.
·       Operaciones a subcontratar fuera del núcleo central del negocio y no sujetas a normativa laboral o legislación del transporte que exijan contrapartidas que vulneren la viabilidad de la subcontratación.
·       Posibilidad de reconversión del personal y amortización de los equipos del sistema lo-gístico propio.
·       Existencia de potencial técnico suficiente para afrontar el seguimiento y control de la sub-contratación.
·       Ambiente empresarial abierto a los cambios y a las transformaciones.
·       El entorno externo a la empresa también juega un papel decisivo en el éxito o fracaso de una subcontratación de servicios logísticos. Dos aspectos caracterizan un entorno externo óptimo para la subcontratación:
·       Existencia de operadores logísticos adecuados. Cada proyecto de subcontratación requiere un operador logístico de unas determinadas características (equipamiento específico, área de operación, experiencia, recursos financieros). La empresa deberá realizar una identificación previa de las cualidades del operador adecuado a los servicios logísticos que pretende subcontratar, así como la selección de este entre los operadores existentes.
·       Exigencias del mercado en línea con los objetivos de la subcontratación. En un de-terminado sector, si la competitividad entre empresas no comporta el impulso de aquellos objetivos que puedan asumirse gracias a una operación de subcontratación, no podrá hablarse de un entorno externo óptimo. En este caso, subcontratar representaría una alternativa poco útil para reforzar la empresa frente a la competencia. Resultaría más ventajoso dedicar el esfuerzo a otras estrategias empresariales que si mejorasen el posicionamiento de la empresa en su mercado.
Sin embargo, el éxito de una subcontratación no depende únicamente del entorno interno y externo de cada empresa en particular. Para alcanzar los objetivos planteados es preciso que la subcontratación se ajuste a unas pautas de funcionamiento o a unas fases de desarrollo.

Estas pautas básicas se pueden agrupar en grandes campos clave:
·                    Análisis previo a la subcontratación. Análisis realizado en el seno de la empresa, para determinar las demandas al operador, definir parámetros de servicio y procesos de seguimiento y control, elaborar criterios para su selección o establecer objetivos para la subcontratación. Este análisis debe guiar el proceso de obtención de toda la información básica a partir de la cual nace un proyecto de subcontratación, se selecciona el operador adecuado, se redacta el contrato y se inicia la gestión del proceso de subcontratación.
·                     Selección del operador logístico. Es aconsejable establecer una demanda por escrito (descripción de los servicios logísticos a subcontratar), analizar a fondo los operadores logísticos existentes y seleccionar un número reducido de ellos para someterles la demanda a consideración. A partir de sus ofertas, se debe seleccionar aquella que ofrezca mayores ventajas (menor precio, mejor servicio, mejores equipos,...) y credibilidad (experiencia, antecedentes,...).
·                     Estructura y contenido de un contrato. El uso de un contrato como guión para las relaciones entre empresa y operador obliga a que su redacción sea completa y exhaustiva. Las recomendaciones en este campo facilitan la preparación de la información a incluir en el contrato:
·                  Descripción de las operaciones, los equipos, la definición de los parámetros de servicio, los informes de gestión, la previsión de las revisiones, la determinación de la forma de pago, los imprevistos, las condiciones de rescisión,...etc.
·                    Seguimiento y control de las operaciones. Las instrucciones se centran en el contenido y utilidad de los informes semanales o mensuales que envía el operador, en los parámetros utilizados en ellos, en el análisis periódico del sistema logístico, en los reajustes que surgen de las revisiones, siempre contando con una eficaz colaboración entre la empresa y el operador y siendo el objetivo la optimización continua de los servicios.
Las actividades logísticas son el nexo de unión entre los productores y sus clientes.

De fallar los flujos de materiales o de información, las cadenas de producción se detendrían y los productos finales no alcanzarían su destino final. En con-secuencia, conviene analizar en qué medida la subcontratación de servicios logísticos aumenta el riesgo de disfunción de un sistema logístico respecto a una gestión propia. No conocer estos riesgos supondría no establecer medidas e instrumentos para minimizarlos, con lo que la viabilidad de la subcontratación podría verse reducida.Existen tres fuentes de riesgo en un proceso de subcontratación de las operaciones y actividades logísticas de una empresa:

- El proceso de decisión inicial, desde la decisión de subcontratar hasta la selección del operador, puede ser fuente de errores de base que incidirán negativamente en la evolución de la subcontratación. Ejemplos de estos errores son los siguientes:
· Decidir subcontratar cuando los objetivos perseguidos por la empresa no encajan con los que permite asumir una relación de subcontratación: la subcontratación resulta inútil.
· Decidir subcontratar con un entorno interno o externo, no adecuado para el éxito de la subcontratación. 
No acertar en la definición de la subcontratación (operaciones, equipos, nivel de servicio, medidas de seguimiento, etc.). Estos errores repercuten en la calidad y prestaciones del servicio logístico final.
Para evitar el riesgo de dichos errores resulta imprescindible una experta dirección del proceso de decisión.

- El desarrollo y la gestión de operaciones. La falta de coordinación entre la empresa y el operador logístico es otro de los riesgos asociados a la gestión de un sistema logístico subcontratado. Este peligro podría llegar a imposibilitar la dirección de la subcontratación por parte de la empresa, dejando el sistema en manos del operador. El énfasis en las acciones de seguimiento y control son la clave para evitar la descoordinación.

- Las relaciones entre la empresa y el operador logístico, incluso cuando el operador haya sido correctamente seleccionado, representan una fuente de riesgo en relación con el deterioro de una subcontratación. Se requiere un esfuerzo adicional de comunicación entre ambas organizaciones para evitar la aparición de problemas tales como dificultades de coordinación, pérdida de eficacia, menor nivel de servicio, desconexión respecto al cliente final, etc.

Para evitar la aparición de este tipo de problemas es preciso establecer claramente en el contrato los instrumentos y la operativa de seguimiento y control, las circunstancias y el modo de revisión o rescisión del contrato por ambas partes y, finalmente, el procedimiento de resolución de las situaciones excepcionales que pudieran presentarse.

En relación con las tres fuentes de riesgo, la estrategia de mantener un departamento de logística competente en la empresa que realiza la subcontratación, responsable de la relación de subcontratación, no es tan sólo la solución más eficaz sino que resulta del todo necesaria.

En definitiva, y tras todo lo dicho, destacar que la subcontratación logística es una herramienta de optimización de la gestión logística que sirve para alcanzar unos objetivos concretos siempre que la empresa se encuentre en un entorno determinado, siga pautas de funcionamiento concretas y adopte medidas tendentes a minimizar las posibles fuentes de riesgo.

QUÉ SUBCONTRATAR:

La cuestión no es tanto subcontratar o no subcontratar, sino qué subcontratar. Consideraremos primero todas las actividades en las que podemos dividir la función logística:
·  Gestión de la red logística.
· Gestión del stock.
·   Gestión del transporte.
·    Gestión de pedidos y movimientos de la mercancía.
·    Gestión del almacén.
·    Gestión del aprovisionamiento.
·     Gestión de la distribución.
·    Gestión de los sistemas de información de la logística.

Nosotros podemos contratar todas, algunas o ninguna de las actividades anteriores además, podemos subcontratar en una sola empresa de logística o en varias.

En este último caso, la adjudicación puede hacerse por zonas o por espe-cialización de la empresa de logística.

Generalmente, la subcontratación se hace tanto del transporte de larga distan-cia como del de la distribución. 

Algunas empresas subcontratan la gestión de pedidos ni la gestión de los sistemas de información. Se entiende que ello sería tanto como dejar en manos de terceros toda la in formación de nuestros clientes.

No obstante, la subcontratación en un operador logístico puede hacerse de varias formas. Podemos subcontratar al operador de forma que gestione el almacén en exclusiva para todos, o bien podemos permitir la gestión permitida con otros clientes (multicliente).

CÓMO SUBCONTRATAR.

El nivel y alcance de la subcontratación de actividades logísticas puede ser total, es decir, si el departamento de logística de la empresa se dedica únicamente al seguimiento y control de las operaciones logísticas llevadas a cabo por un tercero, o parcial, si el departamento de logística retiene la gestión de ciertas operaciones y cede a un tercero sólo aquellas que considera oportunas.

En todo caso, es importante considerar la subcontratación de operaciones o actividades logísticas como una herramienta de gestión. Esto significa que, como tal herramienta:
· Sirve para alcanzar unos objetivos concretos en el seno de una empresa.
· Su máxima utilidad se manifiesta en un determinado entorno interno (de empresa) y externo (de mercado, de operador logístico).
· Sus objetivos, si el entorno es favorable, se logran mediante una correcta implantación y desarrollo, es decir, con sus particulares instrucciones de uso para asegurar el éxito.
Teniendo en cuenta todo lo dicho, se concluye, por una parte, que la subcontratación de servicios logísticos no resulta ni necesaria ni posible en todas las empresas y, por otra parte, que el éxito o el fracaso de un proceso de subcontratación no puede extrapolarse a cualquier condición o circunstancia ya que son sólo atribuibles a un entorno, es decir, a una situación empresarial y a una determinada relación de subcontratación.

Los principales objetivos perseguidos por las empresas a través de la subcontratación logística son los siguientes:
·    Mayor flexibilidad ante las fluctuaciones del mercado y la demanda.
·     Mejor conocimiento y claridad de los costes logísticos.
·     Disminución del riesgo inversor.
·     Incremento de la productividad y de los niveles de servicio.
·      Acceso a equipos y servicios de alto nivel..
·      Menor coste a igualdad de nivel de servicio.
La consecución de los objetivos o, en otras palabras, el éxito de una subcontratación, depende del entorno interno y externo de cada empresa en particular. Recogemos a continuación las condiciones que dan lugar a entornos óptimos a efectos de subcontratación.

A nivel interno o de empresa, el entorno óptimo es el caracterizado por los siguientes aspectos:
1.Empresa con actividades y operaciones logísticas susceptibles de ser subcontratadas.
2.Operaciones a subcontratar fuera del núcleo central del negocio y no sujetas a normativa laboral o legislación del transporte que exijan contrapartidas que vulneren la viabilidad de la subcontratación.
3.Posibilidad de reconversión del personal y amortización de los equipos del sistema logístico propio.
4.Existencia de potencial técnico suficiente para afrontar el seguimiento y control de la subcontratación.
5. Ambiente empresarial abierto a los cambios y a las transformaciones.
El entorno externo a la empresa también juega un papel decisivo en el éxito o fracaso de una subcontratación de servicios logísticos. 

Dos aspectos caracterizan un entorno externo óptimo para la subcontratación:
·           Existencia de operadores logísticos adecuados. Cada proyecto de subcontratación requiere un operador logístico de unas determinadas características (equipamiento específico, área de operación, experiencia, recursos financieros). La empresa deberá realizar una identificación previa de las cualidades del operador adecuado a los servicios logísticos que pretende subcontratar, así como la selección de este entre los operadores existentes.
·              Exigencias del mercado en línea con los objetivos de la subcontratación. En un determinado sector, si la competitividad entre empresas no comporta el impulso de aquellos objetivos que puedan asumirse gracias a una operación de subcontratación, no podrá hablarse de un entorno externo óptimo. En este caso, subcontratar representaría una alternativa poco útil para reforzar laempresa frente a la competencia. Resultaría más ventajoso dedicar el esfuerzo a otras estrategias empresariales que si mejorasen el posicionamiento de la empresa en su mercado. Sin embargo, el éxito de una subcontratación no depende únicamente del entorno interno y externo de cada empresa en particular. Para alcanzar los objetivos planteados es preciso que la subcontratación se ajuste a unas pautas de funcionamiento o a unas fases de desarrollo.
Estas pautas básicas se pueden agrupar en grandes campos clave:
1. Análisis previo a la subcontratación. Análisis realizado en el seno de la empresa, para determinar las demandas al operador, definir parámetros de servicio y procesos de seguimiento y control, elaborar criterios para su selección o establecer objetivos para la subcontratación. Este análisis debe guiar el proceso de obtención de toda la información básica a partir de la cual nace un proyecto de subcontratación, se selecciona el operador adecuado, se redacta el contrato y se inicia la gestión del proceso de subcontratación.
2. Selección del operador logístico. Es aconsejable establecer una demanda por escrito (descripción de los servicios logísticos a subcontratar), analizar a fondo los operadores logísticos existentes y seleccionar un número reducido de ellos para someterles la demanda a consideración. A partir de sus ofertas, se debe seleccionar aquella que ofrezca mayores ventajas (menor precio, mejor servicio, mejores equipos,...) y credibilidad (experiencia, antecedentes,...).
3. Seguimiento y control de las operaciones. Las instrucciones se centran en el contenido y utilidad de los informes semanales o mensuales que envía el operador, en los parámetros utilizados en ellos, en el análisis periódico del sistema logístico, en los reajustes que surgen de las revisiones, siempre contando con una eficaz colaboración entre la empresa y el operador y siendo el objetivo la optimización continua de los servicios.
Las actividades logísticas son el nexo de unión entre los productores y sus clientes. De fallar los flujos de materiales o de información, las cadenas de producción se detendrían y los productos finales no alcanzarían su destino final: el mercado. En consecuencia, conviene analizar en qué medida la subcontratación de servicios logísticos aumenta el riesgo de disfunción de un sistema logístico respecto a una gestión propia. No conocer estos riesgos supondría no establecer medidas e instrumentos para minimizarlos, con lo que la viabilidad de la subcontratación podría verse reducida. Existen tres fuentes de riesgo en un proceso de subcontratación de las operaciones y actividades logísticas de una empresa:

El proceso de decisión inicial, desde la decisión de subcontratar hasta la selección del operador, puede ser fuente de errores de base que incidirán negativamente en la evolución de la subcontratación. Ejemplos de estos errores son los siguientes:
·      Decidir subcontratar cuando los objetivos perseguidos por la empresa no encajan con los que permite asumir una relación de subcontratación: la subcontratación resulta inútil.
·      Decidir subcontratar con un entorno interno o externo, no adecuado para el éxito de la subcontratación.
·      No acertar en la definición de la subcontratación (operaciones, equipos, nivel de servicio, medidas de seguimiento, etc.). Estos errores repercuten en la calidad y prestaciones del servicio logístico final.

EL CONTRATO DE LA SUBCONTRATACION.
Estructura y contenido de un contrato. El uso de un contrato como guión para las relaciones entre empresa y operador obliga a que su redacción sea completa y exhaustiva. Las recomendaciones en este campo facilitan la preparación de la información a incluir en el contrato: descripción de las operaciones, los equipos, la definición de los parámetros de servicio, losinformes de gestión, la previsión de las revisiones, la determinación de la forma de pago, los imprevistos, las condiciones de rescisión,... 

El desarrollo y la gestión de operaciones. La falta de coordinación entre la empresa y el operador logístico es otro de los riesgos asociados a la gestión de un sistema logístico subcontratado. Este peligro podría llegar a imposibilitar la dirección de la subcontratación por parte de la empresa, dejando el sistema en manos del operador. El énfasis en las acciones de seguimiento y control son la clave para evitar la descoordinación.

Las relaciones entre la empresa y el operador logístico, incluso cuando el operador haya sido correctamente seleccionado, representan una fuente de riesgo en relación con el deterioro de una subcontratación. Se requiere un esfuerzo adicional de comunicación entre ambas organizaciones para evitar la aparición de problemas tales como dificultades de coordinación, pérdida de eficacia, menor nivel de servicio, desconexión respecto al cliente final, etc. Para evitar la aparición de este tipo de problemas es preciso establecer claramente en el contrato los instrumentos y la operativa de seguimiento y control, las circunstancias y el modo de revisión o rescisión del contrato porambas partes y, finalmente, el procedimiento de resolución de las situaciones excepcionales que pudieran presentarse. 

En relación con las tres fuentes de riesgo, la estrategia de mantener un departamento de logística competente en la empresa que realiza la subcontratación, responsable de la relación de subcontratación, no es tan sólo la solución más eficaz sino que resulta del todo necesaria.

En definitiva, y tras todo lo dicho, destacar que la subcontratación logística es una herramienta de optimización de la gestión logística que sirve para alcanzar unos objetivos concretos siempre que la empresa se encuentre en un entorno determinado, siga pautas de funcionamiento concretas y adopte medidas tendentes a minimizar las posibles fuentes de riesgo.